Hoy nos acompaña el actor Miguel González! ⚡️ Miguel comparte con nosotros. 1️⃣ Su viaje en la televisión nacional. 2️⃣ La manera en la que ha navegado sus dos carreras. 3️⃣ Su forma de abordar la creación de personaje para teatro y cine... Read More
From the show: Backstage Talk
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Hoy nos acompaña el actor Miguel González! ⚡️
Miguel comparte con nosotros
1️⃣ Su viaje en la televisión nacional.
2️⃣ La manera en la que ha navegado sus dos carreras.
3️⃣ Su forma de abordar la creación de personaje para teatro y cine.
¡Oye de primera mano lo que fue trabajar en Disney Channel Latinoamérica!
¡Conoce más de Miguel siguiéndolo en Instagram!
Recuerda dejarnos una calificación y comentario en Apple Podcast!
Un saludo y abrazo enorme para Juan Hernández y Andrea Martínez por nuestra increíble música de entrada y salida!
Transcript
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[0:01] Martín Acuña: Hola, yo soy Martín Acuña y estás oyendo Backstage Talk.
[0:18] Martín Acuña: Hola y bienvenidos a otro episodio. Hoy tengo el placer y el honor de estar con un gran amigo mío al que admiro un montón. Él es Miguel González, actor colombiano. Miguel, ¿cómo estás?
[0:33] Miguel González: Bien, bien. Un gusto conectarme contigo otra vez. Hace mucho tiempo que no nos veíamos. La pandemia nos separó bastante, pero pues recuerdo con mucha alegría en este momento esos momentos de café y de charla en la cafetería de la Facultad de Artes. Y pues nada, ese tiempo que nos acompañamos estando en la misma universidad, en la misma facultad. Sí, hace rato no nos veíamos. Creo que básicamente hace un año no nos veíamos. Yo creo que sí, tal vez un poco más, incluso sí. Pero sí, hace un año exactamente. Sí, sí. ¿Por qué? Todo este encierro empezó en marzo, entonces yo creo que hace un año alcanzamos sin problema a vernos. Miguel, voy a dejar que te presentes, voy a dejar que nos cuentes un poquito acerca de ti, quién eres a grandes rasgos antes de entrar a hacerte preguntas muy específicas acerca de tu recorrido artístico.
[1:29] Miguel González: Ok, bueno, mi nombre es Miguel González, soy actor, nací en Bogotá, Colombia en el 88. Llevo ya 21 años en este momento trabajando en medios de comunicación en general. Empecé a trabajar como reportero a los 11 años en un programa infantil de City TV, un canal local. Es una franquicia de un canal canadiense que tenía un lema y era tomarse la ciudad y que la ciudad fuera como su escenario. La idea era salir de los estudios muy noventeros, dos mileros, y empezar a tomarse un poco las calles de la ciudad. En ese momento no había celulares con cámara, entonces como que esta cosa de salir a la calle y darle voz a las personas. Las personas se lo pueden dar en este momento con sus teléfonos, pero en ese momento no pasaba.
Entonces también todo el mundo se sentía muy animado de ser parte y de poder aparecer en el canal. Digamos que en ese contexto empiezo yo a trabajar y después bueno, seguí trabajando en televisión, pero ya como actor. Renuncio a esa idea en el 2004 y entro a la carrera artes visuales en la Javeriana con la digamos, con la situación de que después de seis semestres hago un casting y me escogen para irme a trabajar a Disney Channel Latinoamérica. Es como que esa afirmación de que quería ser solo artes visuales, pues obviamente no se dio. Seguía haciendo televisión y aprovechando el viaje a Argentina, estudio actuación con una maestra que se llama Nora Mosenko. Y luego de eso regreso a Colombia, sigo trabajando, terminando de a poco artes visuales y me meto a la carrera de artes escénicas, que es donde te conozco a ti.
Y pues nada, vengo haciendo eso, estudiar, trabajar en tele, empecé a trabajar en teatro profesionalmente en el 2003 y en el 2013. No en el 2003, sino en el 2013. Y nada, pues ahí vengo haciendo maromas para poder hacer todo lo que me gusta y pues a grandes rasgos. Esa es como una presentación como corta, condensada de lo que ha sido mi trabajo y un poco mi historia profesional.
[3:41] Martín Acuña: Ahorita nos mencionabas que entraste a artes visuales. ¿Por qué entraste? O sea, ¿por qué decidiste renunciar a la tele y entrar a artes visuales en ese momento?
[3:58] Miguel González: Viéndolo, viéndolo un poco en retrospectiva, viéndolo en perspectiva. Yo creo que la situación era que me daba miedo un poco en ese momento a las escuelas de actuación, a las escuelas de teatro con T mayúscula que había en Bogotá. Yo siempre vi que eran unas escuelas un poco castrenses y no sé si castradoras también para ciertas personas que salían en televisión. Entonces esa cosa como de un rigor que me parece que tiene que existir, pero que tiene que existir también un poco puesto en jaque, no desde ciertos modelos educativos que se tienen que replantear, que están un poco como yo creo que anclados en el pasado. Siento que eso me hacía sentir muy intimidado, además porque yo era un niño que salía en tele, ¿no? Entonces el niño que sale en tele es un paria en una escuela de teatro tradicional bogotana.
O sea, hablando así de frente, es como. Imagínate yo tratando de entrar al asado por entrenar que me parecen grandes escuelas, conozco grandes actores de ahí, colegas míos con los que trabajo y admiro y respeto. Pero si había una sensación que a mí a mis 16 años, saliendo muy jovencito del colegio, pues me hacía sentir inseguro, me hacía sentir intimidado, me hacía sentir incómodo porque creo que la intimidación pues simplemente enfrentándolo se iba, pero si me sentía incómodo, creo que no era un lugar para mí. En una feria de universidades yo entro a la Facultad de Artes, que en ese momento quedaba en el edificio Pablo VI de la Universidad Caberiana y me siento muy cómodo. Así como en el colegio cuando tenía seis años entro al teatro del colegio y me siento cómodo.
Esa misma comodidad la sentía en entrar al edificio de Artes de la Caberiana, porque sentí que era un lugar para mí. Cosa que no sentía ni en estas grandes escuelas, que no digo que no sean buenas, pero yo no me sentía cómodo ahí. Yo no me sentía cómodo. O sea, me gustaba entrar y la magia que tiene la casa hermosa del Teatro Libre en el centro, que es también donde funcionaba la escuela, es un espacio hermoso, pero hay una energía con la que yo no resonaba. Y una energía seguramente ellos tampoco con la mía. Es normal, esas cosas pasan. Tampoco hay que volverlo como un gran tema, pero esas cosas pasan. Y me sentí muy en paz en esa facultad. Me gustó mucho la temperatura. Recuerdo perfecto la temperatura.
Era un edificio que era frío, pero al mismo tiempo, cuando le entraba el sol, entrabas como y cambiabas tu temperatura. Al mismo tiempo, todo el tiempo estaban personas ensayando, afinando sus instrumentos. Recuerdo que casi siempre había instrumentos de viento, flautistas, trompetistas afinando, practicando por todo lado y yo me sentía muy cómodo en ese entorno. Entonces dije no, pues me gusta esto. Me llama la atención esta carrera que es artes visuales, entonces la voy a estudiar. Y ahí renuncié a que si mi camino para ser actor era tener que pedirle permiso a escuelas con las que no resonaba, pues entonces renunciaba a querer ser actor. Y así fue, voy a trabajar en medios de comunicación también. Como que no quiero buscarme la vida desde otro lugar.
[7:07] Martín Acuña: Y ahora que te has dedicado en. Nunca dejaste de lado las artes visuales, pero ahora que también te has dedicado o volviste a la actuación. ¿Cómo vinculas tu trabajo en artes visuales con tu trabajo como actor?
[7:15] Miguel González: Pues acabo de entregar mi trabajo de grado de artes visuales y el nudo principal de la del trabajo de grado era el espacio. Entonces yo creo que inevitablemente en mi práctica en artes visuales, el cuerpo y el espacio son fundamentales. Entonces eso se articula perfectamente con lo escénico, porque los problemas del escénico también son el espacio y el cuerpo. Y esas son cosas que se resuelven en las artes visuales desde la instalación, desde incluso la museografía, desde un montón de cosas que implican qué pasa con un objeto en un lugar determinado o qué pasa con un cuerpo en un lugar determinado. O digamos, si nos vamos a poner más teóricos, qué pasa con un dispositivo en un lugar determinado.
No sé si el cuerpo puede ser dispositivo. Tal vez sí, no sé. Qué pasa con los dispositivos escénicos? Hay varias cosas que se activan al juntar varios factores en un proyecto escénico, con un propósito escénico. Entonces creo que hay una conexión. El cuerpo en el espacio es fundamental, pero pues para mí también en las artes visuales el objeto es importante. Entonces siento que un objeto tridimensional me funciona más que un objeto bidimensional. Y a lo bidimensional llego después de entender o de interactuar con lo tridimensional. Entonces creo que desde ahí lo conecto. Si hago teatro, busco una foto del teatro. Me gusta mucho tomar fotos en escena. Tú has visto. Creo que eso es algo que los dos hemos hecho también para nuestros compañeros en la carrera.
Y ni tomar fotos de cuando ellos están en escena, pero también creo que es por un gusto, por entender qué es lo que está pasando en ese lugar tridimensional o pues según también los frentes que hayan. Entrar en ese mundo donde hay un cuerpo y un espacio y nosotros somos unos testigos de eso. Cuando yo me conecto con el lado bidimensional, puede ser una fotografía o una pintura de mi trabajo, inevitablemente pienso en los ángulos, en la geometría o en el espacio, pero prefiero generar dispositivos objetos que entren en diálogo directo entre otros cuerpos y otros lugares, otros espacios. De eso venía un poco también mi trabajo de grado. La pandemia lo complicó mucho porque la experiencia del objeto y del espacio con la virtualidad se complica.
Son otros espacios y otros cuerpos, o sea, pero que no son menos válidos por eso, no solo que son distintos y no son los cuerpos de la misma forma en la que no me relaciono con lugares tan bellos como ese edificio de las aves en la Caracas con Jiménez o con esta hermosa casa en la Candelaria del Libre en términos académicos o de formación artística, pues tampoco lo hago mucho con las cámaras y los cuerpos virtuales y estos conceptos medio contemporáneos extraños. Entonces sí, creo que más o menos desde ahí se conecta. Ya me fui para otro lado.
[10:16] Martín Acuña: Ahorita tú mencionabas que llegaste a Disney y fue por una audición.
[10:26] Miguel González: Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Fue así como así, levantaron el teléfono, te llamaron y te dijeron. Oye, mira, tenemos esta audición para Disney Latinoamérica. ¿Quieres? Yo creo que en este momento de mi vida ya puedo hablar un poco más abiertamente de cosas que pasaron hace 10 años. Y hace 10 años yo tenía las puertas del trabajo en televisión muy cerradas, Martín. No era fácil entrar, cero fácil. Muchos me preguntan cómo hago. Entonces me consigo un manager. No es cuestión de managers, que son unas cosas muy complejas y yo tenía las puertas muy cerradas. Yo no me enteraba de los castings, tampoco había esta publicación un poco más abierta que hoy en día de que casi no sabía de qué cosas se pueden hacer.
La verdad es que no, no era tan box populito, era un poco como cerrado, como como misterioso, misterioso, oculto, como no está en casi aquí, pero no digamos porque es que yo me lo quiero ganar, porque es que no sé qué. Todo era una cosa así, como como hermética, cerrada. Y yo también creo que me había cansado de eso, como que no quería entrar en ese juego. Y la verdad es que para mí era importante profesionalizarme en lo que fuera. Sí, como como tener un proyecto académico, un proyecto educativo es importante, creo yo. Más allá de ser actor, no ser actor, yo con sus actores que son arquitectos, actores que son filósofos, actores que son psicoanalistas. Entonces tienen un proyecto que les permite ampliar su mirada y no quedarse solamente con lo que yo sentía que pasaba también en ese momento.
No sé si en este tal vez también. Y es la vanidad de querer verse y ser visto en televisión o verse y ser visto en X lugares que vemos condensados en los Instagrams y en todo donde todo el mundo quiere ser visto y ser aprobado desde la imagen. Entonces imagínate cuando no había Instagram, pues obviamente era el acceso, era la pantalla, pero había una pantalla, no todas estas que tenemos ahora. Entonces obviamente eso se volvía una cosa neurótica donde había un montón de tensión ni hermetismo para saber cuáles eran los castings o el acceso a ellos. Creo yo, esta es mi experiencia de vida. Tal vez otros lo han vivido distinto, pero yo me cansé de eso. Si te soy muy sincero, no tenía manager, no había. No había manager que me quisiera tomar.
No había, no había lugares donde yo pudiera ir y tocar la puerta y tampoco me iba a desgastar. O sea, no en ese momento. O sea, quería vivirlo de otra forma. Y entonces una amiga mía me dice yo también sin cédula y pues mira que tengo que hacer un casting. Yo hasta el momento no sabía ni para qué era.
[13:02] Miguel González: Me dice, ¿tengo que presentar? ¿Me ayudas? ¿Me preparas?
[13:04] Martín Acuña: Sí, obvio, claro que sí. Yo te ayudo, Tony.
[13:07] Miguel González: Entonces me encuentro con ella. Vamos a hacer el casting. Yo ya estaba estudiando en la Javeriana. Bajamos. Bajamos ahí a Chapinero. Nos hicieron el casting en unos estudios que quedan ahí como... No, que quedan como por la soledad, creo. Muy cerca de la universidad. Entonces me voy con ella a prepararla. Y cuando entramos me dicen, oye, ¿tú no vienes a hacer el casting? Y yo, no, pues yo vine a acompañarla a ella. Y me dicen, no, pues hazlo. Y yo, bueno, entonces lo hago. Tenía que presentar. Yo ya venía presentando en Sin Cédula seis años. Yo hacía programas en directo desde que tenía 12 años. O sea, tenía una velocidad para la cámara y para ciertas cosas que ya venía entrenando. Así como hay niños que bailan desde los 12, pues yo tenía cámaras en las manos desde los 12.
Entonces, y estaba enfrente de una cámara desde los 12, desde los 11 años. Yo ya más o menos entendía, ya tenía asimilada esa información. Entonces llegué y hice el casting. Después, bueno, es una entrevista en inglés. Bueno, pues la hice. Bueno, canta una canción. Bueno, la canté. Lo que saliera en ese momento y me llamaron a Colbert al día siguiente. No necesitamos que tales personas que vimos estén ahí. Recuerdo que estaba Natalia Reyes. Ella también estaba ahí en ese combo. No me acuerdo. Perfecto. La conozco desde que somos chiquitos y entonces nada. Pues está el proyecto de Disney. No sé qué tal. Me dice, no, esto es para Disney. Es un programa que se llama Robinson. Te confieso en este momento que yo no sabía que el programa existía.
[14:28] Martín Acuña: Eh?
[14:30] Miguel González: Yo sí sabía que existía porque yo sí, o sea, yo sí. Crecí viendo Disney Channel.
[14:35] Martín Acuña: Claro, yo no, porque el acceso al cable también era un lujo. Si el que podía pagar en ese momento TV Cable tenía acceso o DirecTV tenía acceso a Disney Channel. Los demás veíamos caracoles recién.
[14:48] Miguel González: Sí, o sea, eso también era un tema de un privilegio de clase. Así de simple. Entonces esto es claro, yo no. Yo crecí en una casa que donde nunca me ha faltado nada, pero pues el directivo no era una, no era una cosa que para mi familia fuera importante a la educación. Pero pues no sé en esas cosas que a mi abuela, mi mamá no les importaba realmente. Entonces yo lo veía en la casa de mis amigos, pero no en la mía. Entonces yo no conocía a Disney Channel. Yo no crecí viendo Disney Channel. Sí, y yo hacía programas locales en televisión local. Entonces yo veía era eso. Entonces yo no sabía que existía el zaping. Esto es. Esto es. Esto es una. Esto es una primicia en exclusiva para ti. Esto es. Estoy siendo el ser más políticamente incorrecto.
[15:34] Martín Acuña: Este post, este podcast.
[15:37] Miguel González: O sea, muchas personas cuando lo oigan van a enterarse cosas que no sabían. Entonces esto. Yo no sabía que existía el zaping. No tenía ni idea. Yo no sabía quién era Roger y quién era Carlos. Tenía ni idea. Eran unas bombas en América Latina. Yo no tenía ni idea. O sea, yo en ese momento además estaba metido en una facultad de artes con un esnobismo adolescente donde nada que ver en la televisión. Sabes que te imaginas que yo iba a saber quién era Carly Rogers. Así me entiendes? Yo consumí otras cosas. Yo ya veía mis videos de Michel Gondry. Yo veía cosas de cómo tenía 16 años. Era un esnob chiquito. Entonces obviamente que iba a saber yo eso. El caso es que igual yo creo que también eso sirve porque no tenía esa gran pretensión de estar.
Entonces hice un casting muy libre y muy auténtico. Y creo que eso funcionó. Y pues me contrataron seis meses después. Recibo una llamada en la séptima con 45 y en frente de básicas y era Victoria Mariotti que me decía necesitamos que vengas a Argentina porque queremos conocerte, que nos conozcas y decirte que te prop que propuesta tenemos.
[17:01] Martín Acuña: Si eso es algo muy, muy estadounidense, no muy, muy.
[17:05] Miguel González: Qué es invitar a alguien a los profesores? Quiero que vengas al campo, lo conozcas, te pagan el viaje, como que te dicen cuáles van a ser las reglas laborales del juego. Eso es un es una cortesía que es muy como de la cultura americana, norteamericana. Entonces es como lo hicieron conmigo. Yo nerviosísimo, pues me voy y tenía en ese momento ya 20 años. Entonces fue como wow, pues me voy a ir a Argentina, me voy de una. Pues me fui cuatro años.
[17:13] Martín Acuña: Si Disney siempre, creo yo, ha sido como una cantera para grandes artistas y claramente en.
[17:24] Miguel González: La compañía Disney norteamericana desde los ochentas se la pasa produciendo artistas, o sea, tenemos a Justin Timberlake, tenemos a Britney Spears en los ochentas noventas. Luego hacia los dos mil tenemos a toda esta generación de que empieza como en el noventa y dos hasta como el noventa y cuatro, que es toda esta gente tipo Miley Cyrus, Demi Lovato, Selena Gómez, Zendaya y la gente que es mucho más chiquita que está ahorita. Tú crees que Disney fue? O tú tuviste esa misma experiencia de cantera para artistas con Disney?
[18:13] Miguel González: Yo creo que. Yo creo que por cada cada casa, Zendaya, cada Justin Timberlake, cada Britney Spears que aparecen en Disney, siempre quedan a la sombra muchos nombres que no pudieron lograrlo. Mi pregunta sería tú recuerdas otros que tal vez hayan empezado en Disney y que en este momento no sabemos qué fue de sus vidas?
[18:40] Miguel González: Tengo un tengo la imagen de una actriz de Disney Channel noventera que trabaja, que trabajaba con Shia LaBeouf, pero no me acuerdo de su nombre. Pero además, por otra parte, la exposición mediática de alguien tan joven, si no tiene una estructura familiar fuerte, pues miremos el caso Britney, el caso Justin, donde está cada uno en este momento y que ha sido de sus vidas profesionales. Cada uno en este momento está en un momento donde los derechos de todo lo que hace le pertenecen a su papá. Ella está totalmente atada y no tiene una vida plena. Y el tema de lo artístico o de lo comercial empiezan a mezclarse. Y yo creo que eso es algo que no se puede dejar a un lado, porque es que los esquemas televisivos más allá de Disney Channel, recordando por ejemplo esta peli que salió hace poco con René Zellweger, donde ella hace un personaje fantástico personificando a recuerda el nombre de la actriz del mago de Oz a Judy Garland, a Judy Garland. Sabemos lo dura que fue su vida, no? Entonces creo que creo que las estructuras familiares son importantes también en el proceso en el que alguien se está volviendo famoso.
[19:59] Miguel González: Yo creo que eso ha sostenido muy bien a los Jonas Brothers en la estructura familiar, solidísima, donde son unos hermanos que se ponen con los padres que los cuidan y como que hay una cosa ahí que les protege bastante. No, pero yo no sé si sea tanto una cantera. Yo creo que también Disney es una gran plataforma, pero yo creo que Disney pone algo, pero la persona y sus familiares en caso de que sean niños tienen que ponerlo demás, porque si no, la gran exposición mediática es muy peligrosa para un niño, para un adolescente. Eso puede ser tanto una plataforma como un yugo. O sea, eso puede ser una madera en la que te puedes parar o puede ser una madera sobre tu cabeza que te aplasta. Cualquiera de las dos cosas. Sí, puede ser una escalera con la que avanzas o una con la que te tropiezas y te caes y es muy peligroso.
[21:03] Miguel González: Yo la verdad es que creería que lo mejor es que ningún niño o adolescente tenga que enfrentarse a lo mediático o masivo, porque eso se puede salir de control muy fácilmente y eso deja a los adolescentes y a los niños muy expuestos o un montón de cosas a las que tal vez no deberían estar expuestos. Sí, entonces creo que es delicado. Yo creo que yo usé plataforma. Yo usé a Disney como una plataforma para muchas cosas, pero creo que también no era una plataforma para otras. O sea, yo tenía ciertos intereses artísticos o teatrales que yo no podía seguir avanzando desde Disney. Pero también debo agradecer que en este momento sigo conectado con la marca y de cierta forma sigo generando contenidos para ellos porque la conozco, porque me conocen y porque tengo una conexión en el imaginario colombiano sobre eso, pues con la marca y yo.
Entonces eso a mí también me sirve en este momento, pero para una realización profesional como actor de teatro, como actor de cine, la verdad es que no era realmente una plataforma y no lo fue, sino yo estaría en este momento en otro lado y no por voluntad propia, sino porque realmente ya no se podía más. Si yo avancé hasta donde pude y cuando sentí que no podía avanzar más, pues yo me fui porque es que ya no se podía, porque si yo no sé que estaría haciendo una película de Marvel, tal vez no. O sea, Disney es tan grande que lo que hay en este momento en América Latina no necesariamente es lo que se conecte con el mercado norteamericano.
[22:20] Miguel González: Y fíjate que le ha pasado a mis compañeros que incluso estuvieron en diálogo más directo, por ejemplo, con los Disney Channel Games. Roger fue a los Disney Channel Games. Carla fue a los Disney Channel Games. Clara fue a los Disney Channel Games. Cuál de ellos conectó con el mercado estadounidense? Ninguno, por lo menos no es de Disney. Carla ahora trabajó con Interference y ella de cierta forma y conecta pero fíjate que ninguno. Entonces si hay una división, hay una separación y hay cosas que se pueden, y hay cosas que claramente no. Entonces yo creo que lo que más aprovecho fue el momento, el pantallazo, la calidad de vida que me ofreció y la posibilidad de vivir en otro país y prepararme y educarme en otro país. Eso sí me lo dio Disney, pero también es algo que aproveché yo por mi cuenta. Pero no sé si eso ya responde un poco a tu pregunta.
[23:10] Martín Acuña: Sí, sí, sí.
[23:11] Miguel González: Me voy un poco por la ruta.
[23:12] Martín Acuña: No, no te afanes.
[23:18] Miguel González: Ahorita, ahorita hablábamos como de esa exposición que da una plataforma como Disney para ti. A ti te dio duro para ti. Fue difícil entrar a ese mundo mágico de Disney.
[23:35] Miguel González: A mí me parece difícil la magia cuando la magia es transacción. Porque es que nosotros vivimos un mundo real donde el agua no se paga con magia, donde la luz no se paga con magia, el internet no se paga con magia. Entonces tú tampoco puedes permitir que te paguen con magia porque el mercado no lo compras con magia. Tú no dices sacas la varita. Hola, soy Miguel y este es el pago del mercado. No, sí, o sea, eso no es en el mundo real, no es así. Entonces yo creo que la magia hay que darle su lugar. Yo creo en la magia. Obviamente me parece que es importante, pero hay que darle su lugar. No hay que olvidar el mundo real. Y creo que está bonito el tema de la ilusión y tal. Yo de hecho entro cada vez que entro a un teatro, se apagan las luces y entro en el universo de una obra de teatro o cuando apagan la luz de la sala de cine y me meto en la película o cuando apago la luz de mi cuarto y veo una película en mi teléfono, se entro en un mundo mágico, no? Pero después no prende la luz y sale. Que si no, no, no puede vivir ahí. No, no es sostenible, no, no es perdurable, no tiene que salir y comer, no tiene salir y ir al baño. La vida y el mundo siguen.
[24:51] Martín Acuña: Cuando estabas en Argentina fue que empezaste. O corrígeme, empezaste tu educación formal en teatro, cierto?
[25:00] Miguel González: Sí, en realidad un entrenamiento. Allá hay muchas escuelas que no son formales. Digamos que la educación. Y eso me gustó mucho de vivir por fuera de Colombia. También pasa por otros lugares. Las personas. Una de las cosas que también me dio la libertad de no tener que graduarme afanadamente como en Colombia, que es listo, que va a estudiar a los 17 años. O sea, un pelado de 17 años que va a saber que va a estudiar, que quiere ser toda su vida, porque le ponen a uno esa carga. O sea, lo quieren a uno sacarte el kínder, el colegio, el colegio, la universidad, la universidad, a que al contrato matrimonial. O sea, es una cosa que es absurda. Entonces esto. No como que estar en Argentina me mostró que también había gente que se graduaba y trabajaba y se graduaba a los 45 que entraba, que yo tenía clases.
Yo traté de seguir mi educación en artes visuales en la Javeriana, en el Yuna, pero era muy difícil porque era, era complicadísimo. O sea, poder salir de trabajo, irme allá, salir en la noche, tener clases en una UCA, en una universidad que quedaba.
[26:04] Miguel González: De las afueras de la ciudad donde yo estaba viviendo con ciertas dificultades. Eso era muy complejo y pues las personas lidian con eso en Buenos Aires o pues en Argentina todo el tiempo y se gradúan de 30 a 35. Tienes compañeros de 17, pero tienes compañeros de 40 y todos están y todos tienen derecho a educarse. Y no hay un tema como eso. Eso es interesante. No hay un tema como de la edad atallada con la educación. Y en eso yo me encuentro con escuelas donde las personas no necesitan el título o la titulación como el nombre de la universidad o de la marca de la universidad, sino que entrenan con personas que son muy buenas en su gremio. Nora Mucenco es una preparadora de actores que trabaja también mucho con niños.
Es una gran directora de niños y preparadora de niños para cine que empezó a funcionar muy bien y se volvió, abrió su escuela y yo empecé a entrenar con ella y es de lo mejor que me ha pasado en la vida. No tengo un título de la escuela de Nora Mucenco, pero estudiar con ella es un antes y un después para mí.
[27:02] Martín Acuña: Ya que entramos en toda la parte de teatro, quiero saber cuál es tu aproximación a la creación de personajes.
[27:14] Miguel González: Ok, yo creo que eso todo el tiempo está cambiando, todo el tiempo está cambiando. Te podría decir cuál fue el último personaje que tuve que crear. Es un personaje que aparece ahora en televisión, va a empezar en un proyecto que se llama El cartel del inicio, que creo que se estrena en dos días en Caracol Televisión el 12 de enero. Es un personaje de los años 70, es un personaje caleño y es un personaje en un contexto de violencia en el país, no como antes de la violencia en el país, como a inicios de toda esta narco economía en Colombia. Entonces esto me aproximación era como cómo le llego. Digamos que antes trabajando con otros colegas, por ejemplo, Andrés Parra, que es un tipo muy juicioso en su creación de personajes.
Cuando yo trabajé con él en María Magdalena, esto yo veía que él tenía un cuaderno siempre. Yo desde María Magdalena junto a él empecé a tener un cuaderno también de mis personajes. Empecé a notar un montón de cosas, cómo se comporta, cómo habla, qué hace, cuáles son sus rasgos de comportamiento, cómo su corporalidad. Entonces todo eso lo tengo siempre muy presente. Y cuando empecé a ser el personaje de Fernando para el cartel, esto yo llamo a Andrés y le digo Andrés, tú tienes una preparadora vocal tremenda que te ayudó mucho con el venezolano, te ayuda mucho con el chileno. Yo quiero que me ayude a mí con el caleno. Entonces me dijo claro que sí, Magrita, o yo te paso el teléfono. Él me pasó el teléfono.
Yo llamo a Magda y empecé a trabajar con ella virtualmente. Y Magda me hace aproximarme al personaje y a la voz del cuerpo. Entonces yo agarro todas las herramientas que aprendí en la Javeriana sobre somática y sobre el cuerpo, que además ya me tienen un montón de información que yo agarro al toque. Mi cuerpo ya reconoce muy rápidamente porque pues las empecé a entrenar en la universidad y empiezo a trabajar con Magda. Y Magda me dice mira que cada vez que tú ajustes el cuerpo, la voz se va a ajustar. Entonces tu acento no solamente va a venir desde tu oído y tu capacidad de oído para repetir un acento, sino que va a venir desde tu corporalidad. Así yo estoy en este momento en esta silla. Tú me vas a ver de una forma, pero si me siento de otra forma, mira que la voz me sale diferente.
Sí. Entonces ya decía mira, cambia el cuerpo. Entonces cómo camina la persona? Cómo la va moviendo por la calle? Baila, derrapa cuando, cuando te muevas, ten otro tipo de tempos en otro tipo de cosas y solo mezcle un poquito con viewpoints. Y encontramos la voz del personaje, la corporalidad del personaje y desde ahí una aproximación al acento, que es lo que a mí más me preocupaba. O sea, quería hacer el acento lo mejor posible. Me aproxime a él. Yo no sé. Ya los caleños juzgarán, pero qué más son? Son unos críticos exigentes, pero también nos daremos cuenta que pasa. Pero fíjate que antes era como desde la imaginación y ahora también es desde la imaginación y las herramientas, no? Y la corporalidad de los personajes es fundamental.
Cómo se mueven? Cómo miran? Qué velocidad tienen? Y todo eso al cuaderno. Siempre el cuaderno para recordarlo. Y cada vez que es una escena, yo desglose todas las escenas, todas para tener la línea dramática clara. Y según eso también uno se va dando cuenta que suma, que quita, que tiene que mantener. Sí, eso es importante. En los lugares altos de emocionalidad, cómo cuidas que no se te vaya el personaje? Porque en los momentos de alta emocionalidad aparece el actor, pues aparece la persona. El personaje es débil en los momentos de alta emocionalidad. El acento de origen sale. La forma de mover el cuerpo sale. Son los lugares más delicados en creación de personaje, creo yo.
[31:03] Martín Acuña: Y así ahí va mi siguiente pregunta en qué tanto de ti le pones a cada personaje? Porque en mi entrenamiento como actor a mí, algo que siempre me gustó era ponerle como un toque mío a los personajes. Entonces por eso quería hacerte esta pregunta porque sé que tu bagaje en creación de personajes es gigante. Entonces quería saber qué tanto de ti le pones a cada personaje?
[31:34] Miguel González: Pues a todos les pongo mi cuerpo. Eso ya es bastante. Me sueño con los personajes, me sueño con sus cosas. Es una cosa que les pongo toda mi imaginación, todo mi inconsciente también. Les pongo mucho de mí, pero al mismo tiempo me alejo mucho de mí también. O sea, me da la posibilidad de jugar y empezar a ajustar, cambiar el cuerpo y tal. Porque muchas veces uno puede partir de uno, pero es que hay personas que simplemente quieren ser ellos y habitar desde lo que les da y son muy buenos actores. Pero a mí creo que esa cosa de la teatralidad como ese cambio me gustó un montón. Y ya poniéndoles el cuerpo como vehículo, yo creo que muchas otras cosas empiezan a aparecer. Yo no me siento tampoco un gran creador de personajes realmente, como que conozco compañeros míos, colegas míos que son grandes creadores de personajes, porque es que se transforman 100 por ciento.
Yo no sé si yo he logrado una transformación 100 por ciento, como he visto muchos de mis colegas lograr que son otro o son otra. Si yo no sé, yo creo que yo mantengo mucho por lo menos de mi apariencia física o de mí o de mis cosas como cercanas en mis personajes. Pero hay otros que son los camaleones impresionantes. Un arco Rodríguez no existe más. Un camaleón cambia una vela, se vuelven otras personas. Es impresionante. Me gustaría mucho llegar a ese lugar también. Si es como o yo no sé, yo tampoco me veo. Yo entro ahí al mundo, pero yo no me veo desde afuera. No sé qué tanto me perciban los otros. Pero creo que si lo hiciera de una forma tan increíble, ya me habría dado cuenta porque la gente te lo hace saber. Entonces yo creo que hay mucho que trabajar todavía. No me atrevería a afirmar mucho en este momento. Siento que todavía yo personalmente siento que todavía estoy muy crudo.
[33:22] Martín Acuña: Pero llegarás. Yo sé que ya veremos, ya veremos. Ya como para ir cerrando la sesión de hoy en que estás, en qué andas ahorita, en qué estás trabajando ahorita? Porque sé que ahorita vuelve en la televisión colombiana. Creo que es la segunda temporada de una serie en la que estabas trabajando.
[33:44] Miguel González: Sí, pero en todo este año que ha sido tan loco que sé que no te has quedado quieto porque conociéndote no te has quedado quieto. Pero qué has hecho? En qué andas?
[33:59] Miguel González: Se estrena el 12 esta nueva temporada de enfermeras, que es una telenovela de RCN y va a estar enfrentada con el cartel al parecer en Caracol. Entonces creo que voy a estar en los dos canales ahí con dos personajes apareciendo ahí en los dos lugares en la medida en la que mi personaje lo haga. No, pero estar en esos dos lugares. Hice una película con Marco Vélez Esquía. Él es el director y productor en dos cuartos producciones. Proctores son Alejandro y ellos dos hacen sus propios contenidos y son bastante como críticos, como de lo mainz. Pues no sé si el homenaje, pero sí como de ciertas cosas que pasan en modelos de producción. Entonces estoy esperando a ver qué pasa con esa película, a ver cuándo sale, en qué plataformas, de qué manera.
Pero me gusta mucho el trabajo con ellos. Porque Marco es el director de afuera del tiempo. Exactamente. Sí, él es. Él es el director de afuera del tiempo que está también terminando Psicosexual, que es otra peli en la que hago una participación pequeña, pero en esta ya tengo un personaje más elaborado, más largo, más en tiempo presente. Se llamó la película que filmamos ahorita en septiembre del dos mil veinte. Esa peli ya va a estar saliendo. Yo creo que yo creo que sale en el dos mil veintidós. Se necesita un tiempo para montaje, para mezcla de sonido, también para el trabajo como de colorización. Yo creo que eso se va a demorar un poquito. Eh? No, esta película. Que hice hace ya que dos años está moviéndose por el mundo.
De hecho, ganó ahorita en un festival en Italia. Mejor película interesante. Y se ha estado moviendo bastante como fuera de los circuitos tradicionales y eso está muy bien. Se edita en video. Yo creo que ahora en febrero y está con una nueva casa de distribución para Canadá, Gran Reino Unido y Estados Unidos. Solo anunciaron hace poquito, entonces eso está bueno. Los chicos, los hermanos Salazar, le están trabajando mucho a la circulación de la película, entonces ahí vamos dándole y el teatro. La maldita vanidad me invitó a ser un personaje en un proyecto que arranca con el Julio Mario Santo Domingo, que íbamos a estar estrenando el próximo veintinueve de enero en el teatro, en el teatro mayor Julio Mario Santo Domingo.
Pero esto está quieto porque en Bogotá empezamos otra vez una etapa de cuarentenas que nos van a afectar los ensayos, la movilidad y el resultado final después. Entonces no sabemos todavía qué puede llegar a suceder. Entonces pues nada, estamos esperando, pero en esas ando me graduaré de artes visuales ahora en marzo, al parecer y nada, como que seguirán surgiendo cosas. Astor es una obra que también tenemos en el tintero que vamos a estar estrenando en julio de dos mil veinte, pero que tenemos que estrenar ahora en el dos mil veintiuno. Entonces vamos a ver cuándo retomamos ensayos. Ese iba a ser mi primer protagónico en teatro, pues estando todo el tiempo porque tuve un protagónico que estaba en un cajón, en un ataúd toda la obra de teatro.
Pero bueno, ahí vienen apareciendo otro tipo de personajes también que son interesantes. Astor es un drama futurista, es como un drama comedia futurista en Bogotá del dos mil setenta. Tal vez el pan ya no es de mil sino de cincuenta mil o de cien mil. Yo no sé cómo vaya a ser el nivel inflacionario en setenta años, pero no quién sabe si todavía tengamos pesos, no sabemos, pero nada, jugamos un poco como al futurismo en esta obra y a la ciencia ficción. Entonces vamos a ver qué resulta. Es interesante. Entonces en eso ando en este momento esperando a ver qué se sigue moviendo.
[37:48] Martín Acuña: Pues sé que vendrán grandes cosas, Miguel.
[37:50] Miguel González: Que así sea.
[37:52] Martín Acuña: Sé que sí. Quiero darte las gracias por estar acá. Ha sido una conversación increíble conocerte más a fondo y dejar que las personas que vayan a oír este episodio conozcan mucho más de ti, porque sé que muchas personas crecieron contigo o pues viéndote en Disney y no conocen como todo ese trasfondo y todo ese contexto que hay detrás. Entonces quiero darte las gracias por estar acá y. Te deseo lo mejor en los proyectos que vienen, porque sé que serán buenos y espero verte pronto. Te mando un abrazo grande.
[38:28] Miguel González: Muchísimas, muchísimas gracias a ti y a todos los que llegaron hasta este momento y no se cansaron de oírnos. Y un abrazo muy grande y espero que nos podamos ver pronto.
[38:41] Martín Acuña: Así será. Gracias a todos por conectarse con backstage. Nos vemos en otro episodio. Recuerden que pueden seguirnos en nuestro Facebook y en nuestro Instagram como Backstage Talk Podcast.
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